söndag 1 maj 2011

Heinz Dieterich: Santos y Chávez restablecen la hegemonía estadounidense en América Latina

Ex periodista de NBC, CNN y RCTV, Andrés Izarra, hoy
ministro de  Comunicación del gobierno de presidente Chávez


1. Hugo Chávez en la contrainsurgencia latinoamericana
En entrevista concedida al diario El Tiempo de Bogotá, el Ministro de Defensa de Colombia, Rodrigo Rivera, proporciona la clave de interpretación para  el caso de Joaquín Pérez Becerra. Para destruir a las FARC, dice Rivera, hay que “cerrar cualquier posibilidad de lo que se llama salida política a esta confrontación”.  Eso se logra “por el camino de la cooperación internacional”. "El caso de Joaquín Pérez es verdaderamente rutilante… La inteligencia de la Policía…logra establecer que viajaría a Venezuela. Y de forma resuelta, sin vacilaciones, el gobierno de Venezuela, en un tema coordinado con el presidente Chávez directamente, nos ha respondido enviándolo a Colombia. Y nos han dicho que frente a cualquier información como esta que les demos, ellos van a responder de la misma manera".
La esencia de la información de Rivera es estremecedora: Santos no quiere una paz negociada en Colombia, sino la destrucción militar de la guerrilla. Tal fin requiere la cooperación del gobierno venezolano. Chávez ha aceptado jugar ese papel.

2. Chávez acepta la reimposición de la Dotrina Monroe
La entrega de Becerra es solo la punta del iceberg de la macabra alianza grancolombina entre Santos y Chávez. La esencia de la política actual de Chávez consiste en que acepta el restablecimiento de la Doctrina Monroe en la Patria Grande, negociando, a cambio, su permanencia en el poder. Desde hace tiempo atrás trata de reconciliar su futuro político con la burguesía nacional (caso Samán), la latinoamericana (Santos, Lobo) y su amo y brazo armado internacional, la Casa Blanca. Esta estrategia se asemeja estructuralmente a la política de appeasement (reconciliación) de Gadafi, quién creyó equivocadamente que podía llegar a un modus vivendi con el imperialismo, después de su fase radical-nacionalista; aunque en Venezuela la situación no ha avanzado todavía a la fase de ingobernabilidad abierta, como en Libia.

3. El costo político del appeasement
La entrega de Becerra al régimen colombiano fue, por lo tanto, una decisión consciente y deliberada de Chávez, congruente con su política de reintroducción de la Doctrina Monroe, a cambio de su futuro político. Lo que él y su equipo subestimaron groseramente, fue el alto costo político que este nuevo sometimiento a Washington iba a tener en la Izquierda mundial. Confiando en su alto prestigio y el poder nacional y global de sus aparatos de propaganda, pensó que el secuestro y la extradición de Becerra pronto iban a ser olvidados. Consignó entonces a dos de sus funcionarios incondicionales, pero altamente incompetentes, el damage control como dicen los gringos: al canciller Nicolás Maduro y al Ministro de Comunicación e Información, Andrés Izarra.

4. Maduro e Izarra
Ambos funcionarios, al dar la cara, metieron la pata. El jefe de la diplomacia venezolana dijo en su habitual lenguaje bravucón que, "No estamos sometidos ni estaremos sometidos al chantaje de nadie, ni de la ultraizquierda ni de la ultraderecha”. A la luz de la estrecha cooperación de Miraflores con la pareja Obama-Santos   ---quienes no son más que reencarnaciones perfumadas de George W. Bush y Álvaro Uribe---   en el restablecimiento común de la Doctrina Monroe, la afirmación de Maduro es simplemente patética.

Más patético aún es el caso de Andrés Izarra, jefe de propaganda del gobierno “bolivariano”, cuyo  principal aportación a la “Revolución bolivariana” ha consistido en llenar Telesur con “ineptos, contrarrevolucionarios en el amplio sentido de la palabra” (Aram Aharonian), que malograron lo que debía ser un samán de la comunicación mundial,  en un  bonsái.

El control del daño político del escándalo lo hizo Izarra, amante de los hoteles de seis estrellas en la Ciudad de México, con el estilo que le caracteriza a él y a gran parte de los funcionarios de la Nueva Clase Política “bolivariana”: imponiendo la censura a los medios estatales, amenazando a sus empleados y movilizando a la sección venezolana de ese elefante blanco, que se conoce como la Red de “Intelectuales en Defensa de la Humanidad”, con un comunicado llorón que pide solidaridad a los revolucionarios internacionales. 
No lo va a lograr, porque es un intento contra la verdad. Y la verdad es que esta extradición  ---a diferencia de la entrega de vascos exiliados a la policía franquista de Aznar y el contubernio de funcionarios subalternos en los secuestros políticos de guerrilleros colombianos en Caracas---  representa una nueva calidad: el fin de la fase progresista del gobierno de Hugo Chávez y su retorno a la normalidad burguesa en América Latina. Y esa normalidad es y ha sido, neocolonial y monroeista.
5. Aparece Chávez
Ante el fracaso de sus subalternos aparece finalmente el Presidente Chávez (30.4.). En el Teatro Teresa Carreño, reivindica su responsabilidad en la decisión de deportar al periodista y sigue con la bravuconería cantinesca de Maduro: “A mí nadie me va a estar chantajeando, ni de la extrema derecha ni de la extrema izquierda”. No hay explicación de lo sucedido. Solo el perenne intento de acallar con la autoridad. Pero, esta vez no convence. El lenguaje corporal de muchos delegados es claro. Desaprueban el vil acto monroeista de su Presidente.
6. ¿Qué hacer?
Obama tiene  que decidir, si le conviene mantener a un Chávez debilitado en el Palacio de Miraflores, que garantice el petróleo y la reimposición de la Doctrina Monroe, o si prosigue  con la agenda de los fascistas del PNAC (Project for the New American Century)   ---que ha adoptado---  para sustituirlo. Chávez tendrá que pensar en una nueva estrategia de sobrevivencia, ahora que su proyecto de reacomodo con el imperialismo ha sido revelado.
La Izquierda en general no ha querido entender y aceptar el brutal cambio en la política del proceso venezolano. Y, de verdad, causa un profundo dolor ver que esa gran oportunidad de cambio se disipa. Sin embargo, el deber de todo revolucionario e intelectual crítico es la comprensión de la realidad, por dolorosa que sea. Y, comparado con la tragedia del Socialismo soviético, en cuya construcción y defensa perdieron la vida más de 30 millones de personas, la actual crisis de la “Revolución bolivariana” no justifica una tristeza inmovilizadora o una parálisis de la moral de transición anticapitalista y antimonroeista.
La lección del grupo de Gorbachev en la destrucción de la Unión Soviética es que ante el viraje de una elite estatal, la causa popular solo puede salvarse por la temprana y consciente intervención de las masas organizadas. Esta es la situación de la “Revolución Bolivariana” después de la entrega de Becerra.

VENEZUELA SE SUMA A LA CONTRAINSURGENCIA COLOMBIANA

Por
Carlos Sagún
Centro de Estudios Policarpa Salavarrieta
Bogotá-Colombia
´JOACO´ PRESENTE EL 1º DE MAYO EN ESTOCOLMO:
Un centenar de personas hicieron parte de esta columna coreando
la consigna “Joaquín Pérez es periodista no terrorista”.
 
El secuestro exprés y entrega al terrorista estado colombiano del refugiado político Joaquín Pérez Becerra es el hecho que termina por configurar un patrón de conducta del gobierno del comandante Hugo Chávez frías que denota un claro alinderamiento  con la contrainsurgencia Colombiana.

Su nueva convicción es  asumir que la insurgencia del ELN  y de las FARC son una justificación para la intervención imperial, como correlato ha declarado públicamente que no son tiempos de frentes guerrilleros, desde esta postura ha maniobrado hacia un alto nivel de integración a una política de seguridad entre el estado Colombiano y el Venezolano que hoy se despliega no solo en la frontera.

Su postura frente a la insurgencia olvida amañadamente que la insurgencia social, política y militar colombiana es la respuesta obligada al régimen de terrorismo de estado que ha cerrado la política como espacio posible para la acción civil, olvida que el terrorismo de estado en Colombia no permite que nadie sobreviva a la paz como lo dijo el comandante Fidel Castro.

Recientemente en alocución nacional el presidente Hugo Chávez Frías ha asumido la responsabilidad del secuestro y entrega a Colombia del refugiado político Joaquín Pérez Becerra. Ha cuestionado la reacción crítica de diversos movimientos políticos y sociales venezolanos estigmatizándolos de ultraizquierda, “ no acepto chantajes de la ultraderecha ni de la ultraizquierda” “digan lo que digan, así digan que violé los sagrados principios marxistas leninistas, yo asumo la responsabilidad”. (Parece que de la ultraderecha si acepta los chantajes)

Pero ante su voz tan fuerte y el cerco mediático que ha ordenado, es difícil decirle que el movimiento de solidaridad nacional y mundial con Joaquín Pérez Becerra, va más allá del partido comunista Venezolano, es la expresión de cientos de colectivos sociales en Venezuela y todo el mundo que siempre hemos estado y estaremos patria o muerte en defensa de la revolución bolivariana, revolución de la que él es una expresión fundamental, razón por la cual reclamamos su autocrítica y sensatez.

También es difícil contestarle que no somos tan tarados para hacerle una crítica desde el marxismo leninismo ni desde los principios de solidaridad internacionalista que sabemos ahora poco significan para él, la crítica más generalizada surge desde los derechos humanos y de los pueblos, así como desde el derecho público internacional, marco de derechos que solo una revolución puede garantizarlos efectivamente, sin embargo hoy nos asombra que sea una revolución quien los viola con descaro expreso.

Hablaremos de tres casos emblemáticos en los que el gobierno Bolivariano ha violado la legalidad nacional e internacional, colocándose en los hechos como un enclave y aliado de la contrainsurgencia colombiana:

CASOS DE VIOLACIÓN
MARCO NORMATIVO Y DE DERECHO VIOLADO
El reconocido periodista Joaquín Pérez Becerra refugiado político en Suecia es capturado en el aeropuerto de Maiquetía por petición del gobierno Colombiano, a pesar de que presenta documentación Sueca se presenta un comunicado señalándolo como colombiano y terrorista. Es incomunicado y privado de su derecho a recibir asistencia jurídica o llamadas familiares, se le niega al cónsul sueco la posibilidad de hablar con él, no se notifica a Suecia sobre la detención de un nacional suyo, se mantiene detenido más de 48 horas desconociendo sus amigos y compañeros el paradero, se desconoce el hábeas corpus interpuesto por sus jueces. Es claro que Joaquín fue sometido a un secuestro, un secuestro acordado entre dos miembros de los podéreres ejecutivos de dos países. Completa el cuadro al entregarlo sin tener en cuenta que es un refugiado político que ha escapado hace muchos años del exterminio completo de su partido político UP y del asesinato de su esposa, agrava el contexto el que no se notifica a Suecia a pesar de tener en su poder a un ciudadano Sueco que ya no es Colombiano pues renunció a la nacionalidad Colombiana, a pesar de esto se entrega sin notificar a la embajada Sueca.
El gobierno Bolivariano viola la Convención de las Naciones Unidas sobre el Estatuto de los Refugiados (art. 1. F. a,b,c),  que considera como causales de exclusión de un refugiado:
I. Que existan fundados motivos para considerar que la persona ha cometido:
a) delitos contra la paz, delitos de guerra y delitos contra la humanidad según las definiciones de los tratados internacionales; (Ver estatuto de Roma)
b) un grave delito común cometido con anterioridad fuera del país de refugio,
II. Que sea culpable (lo cual supone una decisión definitivamente en firme de tribunales competentes respetando el debido proceso) de actos contrarios a las finalidades y principios de la ONU.

-        Constitución Venezolana
-        Código de procedimiento penal Venezolano

-        Estatuto internacional sobre refugiados, convención 1951de ginebra.

-        Convención de las Naciones Unidas sobre el Estatuto de los Refugiados

-        Declaración sobre asilo territorial 1967

-        Informe de admisibilidad 5/57 de 1997

-        Estatuto de asuntos diplomáticos

 
Venezuela ha entregado a las fuerzas militares colombianas a más de 30 personas sindicadas de ser supuestamente miembros del ELN  o de las FARC, Los casos más notorios son la entrega en enero de Nilson Terán Ferreira, quien fue capturado en Maracaibo. La entrega en Abril de Dos supuestos miembros  del ELN, Carlos Tirado y Carlos Pérez capturados en Apure.
En cada caso es destacable la prontitud de las entregas y la negación a los detenidos de cualquier recurso de protección legal o de condiciones de garantía de sus vidas una vez entregadas a unas fuerzas policiales y militares comprometidas con prácticas terroristas y violatorias de los derechos humanos. Igualmente se caracterizan en comunicados públicos como delincuentes y crimen organizado.

-        Derecho de los pueblos a la rebelión

-        Convención de las Naciones Unidas sobre el Estatuto de los Refugiados

 
Ante el señalamiento de por parte de Álvaro Uribe Vélez de la existencia de campamentos guerrilleros en el estado Zulia en la Serranía del Perijá, el ejército Venezolano desplaza un contingente militar a la zona, el cual no encuentra campamentos insurgentes pero si encuentra numerosos asentamientos de campesinos colombianos desplazados por la violencia, cultivos y diversas construcciones para su alojamiento. El ejército Venezolano procedió a la captura masiva de los campesinos, al vejamen y tortura de sus líderes, a la destrucción de cultivos y la quema de sus ranchos, luego los campesinos fueron expulsados de territorio Venezolano.  El Gobierno Bolivariano fuera de violar los derechos de derecho a la integridad personal y  a la libertad personal viola el principio de protección temporal y de no devolución.

-        Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados

Es posible que si el comandante lee lo anterior, diga que no acepta chantajes desde el ultraliberalismo, es probable que trate de desprestigiar el potencial emancipador de los derechos humanos como referentes burgueses, pero si así reacciona, entenderemos que lo que no acepta es que se cuestione su abandono de los mínimos éticos que cualquier proyecto emancipatorio requiere, también comprenderemos que ha ingresado a la trágica moral del pragmatismo, que no es la preocupación por la viabilidad o eficacia de la política que nos enseñara Alfredo Maneiro, sino la práctica de una moral utilitaria, eso es pragmatismo, utilitarismo más cálculo individual, en este caso su cálculo expresa un criterio político en el que piensa que acercarse a Colombia es aislar al imperialismo norteamericano, pero alerta, su acercamiento no es solo diplomático y comercial es en la esfera contrainsurgente.

El planteamiento sobre su alinderamiento con la contrainsurgencia Colombiana lo hacemos sustentándonos tanto en los hechos evidentes como en los planteamientos explícitos y justificatorios según los cuales “El Gobierno Bolivariano ratifica así su compromiso inquebrantable en la lucha contra el terrorismo, la delincuencia y el crimen organizado, en estricto cumplimiento de los compromisos y de la cooperación internacional…”

Chávez y todo el aparato de estado controlado por él, incurren en la no distinción entre guerra de guerrillas y terrorismo, siguiendo el coro de todas las derechas del mundo eliminan el delito de rebelión y tipifican a los luchadores por la libertad y la justicia como delincuentes y terroristas.

En relación a la necesaria distinción entre terrorismo y guerra de guerrillas, es importante destacar el argumento normativo expuesto en el fallo que la Juez de Milán Clementina Forleo del 24 de enero del año 2005 en el que ordena la libertad de dos insurgentes Iraquíes capturados por la policía italiana, veamos sus argumentos:

“Una cosa es la guerrilla y otra el terrorismo: es necesario distinguir entre las actividades desarrolladas en un contexto bélico y aquellas destinadas a golpear a la sociedad civil de forma indiscriminada”[1].
"…alguien que comete ataques en el contexto de un conflicto armado, si no involucra o ataca a civiles de manera intencionada, no es terrorista…”.
Ésta es una distinción fundamental que hasta ahora no había sido definida adecuadamente en ninguna corte del mundo. De acuerdo con la jueza Forleo, "la noción de terrorismo diverge de la de subversión, y como tal, no está definida de una manera normativa”.
Ella invoca a la Convención Global sobre Terrorismo de la Naciones Unidas de 1999 para afirmar: "la actividad guerrillera o la violencia que tiene lugar en el contexto de un conflicto armado, aun cuando esté llevada a cabo por fuerzas armadas no institucionales, no puede ser perseguida, ni siquiera a nivel de la ley internacional, a menos que se violen leyes humanitarias internacionales".

De acuerdo con sus declaraciones, “… sancionar un acto guerrillero durante un conflicto, como terrorista,  podría, inevitablemente, conducir a una injustificable toma de posición en apoyo de una de las fuerzas en conflicto…".

Destacando y validando la distinción realizada por Forleo, el profesor italiano experto en política criminal y terrorismo Riccardo Campa, ha dicho:

“…Si no se realizara  la distinción entre la guerra de guerrillas y el terrorismo, los héroes nacionales de muchos países de todo el mundo se convertirían ipso facto enterroristas. Giuseppe Garibaldi, un terrorista. Giuseppe Mazzini, Bixio, Ippolito Nievo, los carbonarios, todos terroristas.  Si las guerrillas son terroristas, George Washington fue un terrorista, y con él todos los héroes de la independencia americana, Igualmente Oliver Cromwell y los protagonistas de la Guerra Civil Inglesa y la Revolución Gloriosa de 1688, y otra vez los revolucionarios franceses de 1789, los insurgentes de 1848, los fundadores de la Comuna de París, Jozef Pilsudski y patriotas de la independencia de Polonia, y por último, por lo menos, los partidarios involucrados en la lucha contra el fascismo, incluyendo nuestro querido Sandro Pertini Presidente ... Todos terroristas?...” [2]

En la tradición del derecho público internacional hay un marco normativo que ha resistido los intentos de su derrumbe, los intentos imperiales por tipificar como terrorista la resistencia insurgente de los pueblos no ha prosperado en los convenios internacionales sobre terrorismo.

Pero recordemos que el derecho público internacional, ha quedado convertido en una caricatura que el poder militar imperial y las burguesías del mundo incumplen sin recato, se empeñan en calificar de terrorista a actores  con carácter político y cuya  abierta rebelión está justificada por la estructura terrorista de estado que cierra las vías de la paz y de la política democrática.

Al respecto el profesor Riccardo Campa ha dicho: “No podemos olvidar que los estados nacionales nacieron casi todos violando la legalidad del sistema feudal. A lo largo de la historia hemos llegado varias veces con los períodos de cambio social a comprender que lo que se vio anteriormente como la "legalidad" de entonces, no era más que una fábrica de jaulas legislativas de violencia, injusticia y opresión. El reconocimiento de la legitimidad de la guerrilla actúa para permitir y justificar el movimiento histórico progresivo. En ausencia de ese tipo de violencia, no habría visto la luz ni la democracia ni la economía de mercado o el progreso social…[3]

Pero es llamativo que mientras la práctica de entregar revolucionarios insurgentes tanto de ELN y FARC como de ETA no generó una reacción de condena nacional o mundial, el secuestro y entrega del refugiado político Joaquín Pérez Becerra si ha movido los cimientos de la dignidad de todos los luchadores por la libertad y la justicia.

Lo anterior es explicable pues si bien en los casos de persecución y captura de guerrilleros el gobierno Venezolano se alindera tomando partido por uno de los actores enfrentados en el conflicto colombiano y se arriesga a un involucramiento que podría traer consecuencias dramáticas en la frontera, en el Caso de José Pérez Becerra, el gobierno Bolivariano se ha alinderado con otra dimensión de la contrainsurgencia y el terrorismo de estado Colombiano como es el macartismo y agresión a los revolucionarios y luchadores sociales que actúan desde medios pacíficos.

Joaquín Pérez Becerra sobreviviente del exterminio de más de 6.000 militantes de la UP,  ha sido imputado penalmente por un estado terrorista que no garantiza ni el debido proceso ni el derecho a la defensa, la prueba para su imputación ha sido el computador hallado en el campamento de Raúl Reyes, computador que resistió a un bombardeo, sobre este computador el informe de INTERPOL conceptuaba que no podía configurar prueba penal alguna, pues se había roto la cadena de custodia, es decir, además de haber sido obtenido a partir de un acto ilegal de violación a la soberanía de otro estado, el computador estuvo más de cuatro horas en poder de los organismos de inteligencia Colombiana antes de pasar a manos de los cuerpos técnicos judiciales, para ser válido como prueba debió haber sido  aislado y levantado de la escena por una unidad técnica judicial, pero este procedimiento era imposible en el caso de la ilegalidad y abuso que rodeo la incursión de las fuerzas militares colombianas en ecuador. Existen en Colombia más de 7.000 presos de conciencia, es decir, líderes políticos y de organizaciones sociales que han sido incriminados como guerrilleros, con base en estas pruebas prefabricadas, pero que en realidad se castiga su opinión y ejercicio a de oposición política.

Esta es la prueba contra Joaquín Pérez, prueba que en su momento será desvirtuada y a partir de la presión y solidaridad internacional permitirá que Joaquín vuelva a la libertad, mostrando con más fuerza la infamia en la que participó nuestro comandante Hugo Chávez.

El otro hecho que ha levantado la ira general, aunque el comandante piensa que es solo de la ultraizquierda, es la violación de una institución sagrada como es el refugio y el asilo político. Se ha alinderado con el terrorismo de estado Colombiano en el desprecio al derecho público internacional, que importaba si era ciudadano Sueco, que importaba si era refugiado político, se trataba de escarmentar a quienes critiquen y denuncien el genocidio impuesto por la oligarquía al pueblo Colombiano.

Podríamos extendernos en la reflexión, pero para no castigar a los lectores, digamos finalmente que el comandante se equivoca y quien chantajea es él, ha querido hacer ver que “quien me critique está contra mí y la revolución”, ese sí que es un chantaje, el estatus de revolucionario lo da la condición de foca roja que aplaude sin criterio, lo da el aceleramiento histérico de que todo se juega en el hoy contra el imperialismo y que cualquier debate o rectificación real nos debilitará. Cuando en realidad la crítica fortalece, y la mentira asfixia.

Este es el sentido censor del mensaje publicado hoy por la red de intelectuales en defensa de la humanidad el cual dice:

“… Donde quiera que estén, cualquiera sea su forma de lucha, sus compromisos particulares y ámbitos vitales, les pedimos que ayuden a cuidar la Revolución Bolivariana. Cuiden a esta Revolución que es de todos.
Pongan en tensión su ánimo para comprenderla. No la utilicen de manera poco solidaria. No la sometan a riesgos innecesarios. El enemigo es brutalmente poderoso, tiene muchas dobles caras y juega siempre con cartas marcadas. Está aquí y allá, donde no se sospecha. Piensen que, en épocas imperiales, una revolución triunfante es un maravilloso, pero frágil, milagro de los pueblos.  Su camino es complejo. Hagamos lo posible por tenerlo en cuenta…” (Siguen firmas)

Tan sutil, delicado  y bello mensaje, esconde una apostura infame y de silencio frente una injusticia y una equivocación del presidente Chávez y de la dirigencia del PSUV  en su conjunto.
El “No la sometan a riesgos innecesarios” lo resaltamos, porque obviamente, hace referencia a la poco decorosa defensa de lo indefendible que consiste en criminalizar al periodista víctima y que quiere hacer creer que el periodista “sometió al comandante a la obligación de violar el DIH” (el contenido de está última frase es repetido hasta la saciedad, con mil variantes).

Digamos finalmente que la continuidad de la revolución Venezolana y el apoyo irrestricto de todos hacia su triunfo y fortalecimiento no están en discusión, lo que sí está en discusión es su modelo, así como el tipo de dirigencia y acumulación de poder necesario desde los excluídos y explotados para preservar los inmensos logros que estos doce años le han brindado al pueblo Venezolano y al conjunto de la humanidad.


[1] Clementina Forleo. Fallo en la corte de Milán enero de 2005
[2] TERRORISMO O GUERRILLA? Una diferencia esencial.  El artículo en Italiano y otros artículos del autor pueden ser leídos en el vínculo http://www.transumanisti.it/riccardocampa/new_page_14.htm
[3] Ibíd.

¡El que se quemó fue usted, presidente Chávez!



Por Juan Carlos Vallejo*



Cito horrorizado al presidente Chávez: “Yo soy el responsable, no es Nicolás, Nicolás cumplió una orden, Tarek El Aissami, cumplió una orden, mía. ¡Por que yo tomo las decisiones y asumo mis responsabilidades!”

Joaquín Pérez Becerra no fue capturado ni en Suecia ni en Alemania por que en ambos países se conocen y se aplican las normas del Derecho Internacional Humanitario y del Derecho Internacional de los Derechos Humanos.  Esto es, que siendo un asilado político no podia ser arrestado por un requerimiento del país del cual huyó para salvar su vida puesto que era obvio el matiz político y vindicativo de éste.  Por esa simple razón, estos dos países seguro se abstuvieron de hacerlo. Aunque en verdad yo dudo mucho que la tal circular roja haya existido en el momento en que Joaquín Pérez transitaba por esos lares. Yo creo que la circular roja fue expedida durante el vuelo hacia Venezuela para soltarle la papa caliente a su gobierno, como bien usted lo reconoce. Pero resulta que usted, presuroso por quedar bien con su buen amigo “Chucky”, corrió dizque a “deportarlo”.  La deportación no operaba hacia Colombia pues Joaquín Pérez Becerra no era Colombiano ni se embarcó en Colombia. Operaba legalmente hacia Suecia, su país, o hacia Alemania, puerto de embarque.  En eso, usted falló presidente Chávez. La trampa era para usted y no para Joaquín Pérez Becerra.  Además que a Joaquín Pérez Becerra lo maltrataron y le negaron todos sus derechos humanos e incluso los consagrados en la Constitución Bolivariana que usted juró obedecer y cumplir. 

Solamente los gobiernos totalitarios consideran “chantaje” el que los pueblos pidan derechos. Porque el gran número de personas que se manifestó en las afueras de SEBIN, de la Cancillería y de la Asamblea Nacional –y que a propósito fueron gaseados- sólo pedían derechos para un ciudadano extranjero.  Pero esos derechos usted los negó sin el más mínimo sentimiento humanitario.  Y no sólo eso, se le negaron derechos a diputados de la Asamblea Nacional y se censuró a los medios alternativos y oficiales.  Usted con su proceder, nos hizo recordar los peores tiempos de las dictaduras de América Latina.  ¿No le dijeron a usted presidente Chávez que Joaquín había ingresado varias veces a Venezuela a eventos académicos y sociales sin ningún problema? ¿No le resultó a usted o a las autoridades venezolanas sospechoso que para esas fechas no existiera esto de la circular roja?

¿Cree usted presidente Chávez que la quema de sus dos ministros fue solamente por el caso de Joaquín Pérez Becerra? Usted sabe que no. Hay descontento en la base y simplemente lo de Joaquín sirvió de catarsis a una rabia que se está acumulando día a día. Lo que pasa es que a usted sus áulicos no le dejan ver ni le dejan oír ni le dejan hablar con esa base.  Usted está rodeado de gente pero está muy solo. No es haciendo la labor del “papá chequera” que los problemas en la base se van a solucionar. La prueba es que muchas de las manifestaciones de repudio a su accionar contra Joaquín vienen acompañadas de expresiones que ven sus aumentos salariales como algo cosmético para los reales cambios estructurales que el pueblo revolucionario espera y que al pasar los años no se han concretado.

Presidente Chávez, yo veo que usted está siguiendo los pasos de Muamar el Gadafi. Gadafi se ha entregado de lleno a su pueblo (lo que está muy bien), pero pecó en creer que acercándose a los viejos y actual imperios para levantar el infame bloqueo iban a perdonarle su socialismo. Gadafi entregó revolucionarios, se desarmó, depositó los dineros de su pueblo en bancos de los imperios y hoy, usted mismo lo ha denunciado, Libia es salvajemente invadida y atacada por quienes Gadafi consideraba sus nuevos amigos.  Ahora vemos a Gadafi pidiendo solidaridad e invitando a visitar Libia a muchos de los amigos de los que él expulsó y entregó para que veamos con nuestros propios ojos lo que allí está pasando.  Ojalá presidente Chávez no veamos esto en Venezuela porque entonces usted va a necesitar a los verdaderos amigos y a algunos de los cuales ha entregado y deportado, como mi amigo Joaquín Pérez Becerra.       

Presidente Chávez, esta nueva versión, a la bolivariana, del tenebroso Plan Cóndor debe parar ahora porque mucho me temo que la próxima víctima pueda ser usted o uno de los miembros  de su gabinete.  Me explico: Es cierto que la INTERPOL ahora opera como el siniestro DAS de Colombia. Mientras la INTERPOL se ha negado a expedir la circular roja ordenada por un Juez de la Audiencia Nacional de España contra los asesinos estadounidenses del periodista José Couso, violando sus propios principios, mientras la INTERPOL también se negó a expedirla para los banqueros venezolanos pedidos por la Fiscalía venezolana y en cuyos casos la INTERPOL adujo que no lo hacía porque los consideraba casos de “persecución política”, con lo de Joaquín Pérez Becerra fueron extrañamente demasiado presurosos y muy clandestinos. ¿Acaso lo de Joaquín Pérez Becerra no es de contenido político?  Claro que lo es y la INTERPOL se ha prestado para este juego, a sabiendas que supo que la CADENA DE CUSTODIA de los tales computadores de Reyes se rompió y eso viciaba la prueba sin descontar que esa INTERPOL confirmaba la manipulación de archivos. Además, un informe de Noticias UNO, telenoticiero colombiano independiente, en su emisión del primero de diciembre de 2008, mostraba el contenido del expediente sobre los “indestructibles” supercomputadores en los que un oficial de inteligencia de la policía colombiana  declaraba bajo juramento: 

“PREGUNTADO: Informe al despacho si ustedes hallaron en los elementos electrónicos incautados a Raúl Reyes archivos correspondientes a los correos electrónicos enviados y recibidos por él. RONALD HAYDEN COY ORTIZ: Pantallazo de correo electrónico no se ha hallado hasta el momento. Se han hallado  gran cantidad de direcciones que pertenecen a correos electrónicos. Pero Reyes almacenaba la información en Word y en programas de Microsoft”.

Vale recordar los párrafos 66 y 67 del “Informe forense de INTERPOL sobre los ordenadores y equipos informáticos de las FARC decomisados por Colombia – Informe Público”. Estos, efectivamente, no hablan de correos electrónicos, aunque sí de direcciones electrónicas.

Pero los dos discos duros externos aparecieron a mitad de camino, aunque hay que aclarar que éstos supuestamente sólo contienen música, videos e imágenes, y todo fue ingresado a ambas piezas con fecha futura. También registra fecha futura uno de los computadores, que a su vez alberga sólo un archivo.

En la sección de Anexos del mismo informe, en la primera comunicación a INTERPOL, con el asunto “Solicitud experto técnico forense”, el general Oscar Naranjo, director de la Policía Nacional, solicita la valoración oficial de “tres (3) computadores y tres (3) dispositivos USB”. El secretario generadle INTERPOL, Ronald K. Noble, contesta el 5 de marzo a la entonces directora del servicio secreto, DAS, María del Pilar Hurtado, confirmando por escrito una previa conversación telefónica: “Concretamente, han pedido Vds. a INTERPOL que les proporcione ayuda especializada en materia de investigación informática forense en relación con los datos almacenados en tres (3) ordenadores y tres (3) USB que fueron decomisados en el marco de una operación…”     

Al día siguiente, la misma directora del polémico DAS le escribe a Noble, con la referencia “Solicitud de asistencia técnica”, “establecer el origen y manejo técnico dado a la información obtenida de los procesos de búsqueda de los archivos almacenados en los tres computadores portátiles, tres memorias USB, y dos discos externos, que son objeto de análisis por parte de la Policía Nacional de Colombia…”.

El 28 de agosto, la lectora Lucy Roessler acertadamente comenta: “En la página 53 del informe Interpol se lee que se le solicitó oficialmente al organismo: ‘la valoración oficial de tres (3) computadores y tres (3) dispositivos de almacenamiento USB…’”, y remite a un artículo suyo en Indymedia.


Recuerde presidente Chávez que María del Pilar Hurtado, exdirectora del DAS, es prófuga de la justicia colombiana por serios delitos y que usted y su gobierno han sido acusados innumerables veces de estar en los computadores de marras. Y eso no ha parado de ser utilizado en su contra.  Conociendo ahora el modus operandi de la INTERPOL, nada raro que le aplique en el futuro la misma sucia maniobra a usted o uno de los suyos.

Dice el Preámbulo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: 

“Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión”

En el anterior acápite se sustenta el Derecho a la Rebelión. Un considerable número de colombianos(as) empuñan las armas y se alzaron contra un régimen despótico y asesino (“La más vieja democracia en América Latina”) hace más de 50 años.  Colombia es considerada en el concierto mundial como una de las naciones con mayor índice de violaciones a los derechos humanos e inequidad social; como uno de los países con mayor número de asilados, refugiados y desplazados internos. Un país con los más azarosos registros de ejecuciones extrajudiciales, genocidios, etnocidios, mutilaciones, torturas, desapariciones forzadas. Un país en que los criminales amparados por el Estado, llegaron hasta jugar fútbol con la cabeza de una víctima.  Un país en dónde se quemó a las víctimas vivas en hornos para fabricar tejas. Un país con el mayor número de fosas comunes. Un país en donde tres candidatos presidenciables fueron asesinados y un partido político exterminado. Un país en el que hasta un cercano amigo de Pablo Escobar y del Cartel de Medellín llegó a ser presidente. Un país en que el cerebro de las ejecuciones extrajudiciales de jóvenes humildes oficia como presidente. Un país donde militares violan niños y luego los descuartizan y no pasa nada. Un país con el récord imbatible de sindicalistas y periodistas asesinados. De ese país salió al exilio Joaquín Pérez Becerra y nunca más regresó. A ese país Joaquín Pérez Becerra le renunció a su nacionalidad y se hizo sueco. A ese país Venezuela lo deportó a sabiendas que era asilado político y ciudadano sueco. Y que por lo tanto la deportación no operaba hacia la criminal y mafiosa Colombia.  

Continúa diciendo el preámbulo: “Considerando que los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en cooperación con la Organización de las Naciones Unidas, el respeto universal y efectivo a los derechos y libertades fundamentales del hombre”

El respeto efectivo a los derechos y libertades fundamentales de Joaquín Pérez Becerra fue conculcado por el Estado venezolano. El principio bona fides fue desconocido a Joaquín Pérez Becerra por cuanto éste exhibía su pasaporte sueco, recordaba su calidad de asilado politico, de periodista y el riesgo que para él representaba ser enviado a Colombia. Además que hacía su ingreso legal al país.       

Artículo 1. “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”.

Las dignidad y derechos de Joaquín Pérez Becerra fueron violentados al negarle el acceso a su representante consular como extranjero que es.  Se le condenó sin ser vencido en juicio, se le deportó a un país que ya no era el suyo y del cual huyó para salvar su vida.  Se le destruyó la honra y buen nombre, su dignidad de periodista y hombre libre. 

Artículo 2. “Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía”.

Es claro que en Colombia existe el delito de opinión. En Venezuela lo saben porque periodistas de TELESUR lo sufrieron en carne propia. A Joaquín Pérez Becerra lo persiguen por su opinión política en ANNCOL, porque ANNCOL llama las cosas por su nombre, “Chucky” a “Chucky”.  En la narcodemocracia colombiana se está penalizando leer o ser parte de ANNCOL.  Ciegamente relacionan a ANNCOL con las insurgencia colombiana. El establecimiento colombiano no perdona que ANNCOL sea desobediente, que los desenmascare, que los deje en evidencia ante el mundo. Entonces cualquiera que ose  allí escribir o leer es sujeto de judialización. Un caso para ilustrar lo aberrante de esta realidad fue el del  profesor  Miguel Angel Beltrán a quien deportaron de México de una manera sucia y repudiable, muy parecida a la que sufrió Joaquín Pérez Becerra, lo acusaron de escribir en ANNCOL bajo un seudónimo y por ende ser de las FARC-EP. Es decir, de ser esto cierto, que no lo es, se le estaría juzgando por escribir en un medio alternativo de comunicación.      

Finalmente, señor presidente Chávez, a quien montaron en una trampa fue a usted y no a Joaquín Pérez Becerra. Por lo tanto, no hay que hacer un muñeco para quemarlo a usted pues usted mismo se quemó. 

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*Escritor, periodista y analista político internacional


lördag 30 april 2011

Mediatización de la información

Sábado 30 de Abril de 2011NotiColombia Press:

Como muestra de la mediatización de la información tenemos varios casos para analizar. Tomamos los casos del diario bogotano –uno de cuyos socios es JM “La Hiena” Santos- en su edición de hoy sábado
Caso 1: “Capturados asesinos de la jueza”. Dice el diario que los asesinos de la jueza Constanza Gaona fue obra de tres guerrilleros del ELN. Increíble. La juez estaba investigando los asesinatos de tres hermanitos en Arauca por parte de un subteniente del ejército y los guerrilleros del ELN vienen a hacerle un “favorcito” a uno de las filas enemigas. Se va creando la matriz de opinión que el teniente no tiene que ver con el asesinato de la jueza.
Caso 2: “En “escandalosa” fiesta en La Picota agredido el mayor César Maldonado”. El mayor es protagonista de fugas y francachelas en la base militar de Tolemaida, en donde estaba preso por el intento de asesinato del miembro del POLO y ex representante a la Cámara, Wilson Borja. Ahora resulta que un sicario es “incapaz” de defenderse por sí solo y tuvo que ayudarlo “Zeus”, otro militar preso por violaciones a los derechos humanos. En este caso están creando la matriz de opinión para demostrar que las cárceles colombianas no son seguras para los militares incursos en delitos fuera de servicio, y que por ello tienen que estar en los batallones en donde tienen hasta permisos para vacacionar en la Costa Caribe.
El siguiente caso proviene de toda la prensa colombiana y venezolana.
Caso 3: Detención de Joaquín Pérez Becerra. Reseña de la “captura”, silenciamiento de la nacionalidad sueca del detenido y presentado como ciudadano colombiano, y pare de contar. Ningún “periodista” de los grandes medios ha protestado por la detención de este periodista alternativo. El silencio es total, en Colombia y en Venezuela. Es el periodismo de “clase” que juzga de acuerdo con los intereses a la clase social a la cual sirven.
En Venezuela es más aberrante por cuanto el ministro de Comunicaciones, Andrés Izarra, mantiene un férreo veto a las informaciones sobre el comunicador sueco-colombiano. Sólo los medios alternativos han denunciado la aberrante situación del caso del periodista Pérez Becerra y el total pisoteo del derecho internacional por parte de Santos y del gobierno venezolano.
Estos tres ejemplos ilustran cómo se mediatiza la información en nuestros países. No importa que ayer no más se hayan desgañitado pontificando sobre las “matrices de opinión”, sobre la “guerra mediática”, la “libertad de información”, etc, etc. Lo importante es crear toda una matriz de opinión que justifique sus acciones que son para premiar los funcionarios estatales que cometen delitos en aplicación de sus nefastas políticas como el Plan Colombia y el Terrorismo de Estado, en un caso, y para “castigar” el “delito” de un periodista alternativo que ha osado denunciar las aberraciones que desde el estado –y a nombre de éste- se cometen a diario en Colombia.
Ya sabemos pues lo que nos espera a los periodistas alternativos: o la muerte o la cárcel.
 
Fuente:
http://noticolombiapress.org/index.php?option=com_content&view=article&id=6049:mediatizacion-de-la-informacion&catid=58:editorial&Itemid=386